Bush (H de P) justifica el uso de la tortura

Bajo tortura cualquier ser humano, nacido de una madre humana y con aspecto de humano es capaz de decir que es el hijo bastardo de un simio.


Cuento adaptado:

Un agente de la CIA, otro del Mossad y uno de la SIDE argentina se encuentran en una convención sobre la lucha contra el terrorismos. Debaten sobre el mejor servicio de espionaje del mundo y deciden ponerse a prueba: gana el primero que consiga traer un elefante. El de la SIDE hace una llamada al celular y cinco minutos después aparece un gendarme con un elefante, al tiempo que el del Mossad aparece disfrazado de árabe sobre un elefante. Los dos se sientan a esperar al agente de la CIA. Pasan las horas y no aparece, así que se ponen a buscarlo. No puede haber ido muy lejos. De hecho, está en una calle cercana. Lo ven torturando a un conejo mientras el animal grita desesperadamente: soy un elefante, soy un elefante!!

Varios son los medios en español que se han hecho eco de las justificaciones del presidente estadounidense George W. Bush sobre el uso de la tortura.

El presidente del "país de las libertades civiles y políticas" veta una ley que prohíbe el uso del ahogamiento simulado, las descargas eléctricas, el obligar a los prisioneros a realizar actos sexuales y la inanición provocada, así como otros métodos tortuosos para extraer información a los detenidos. Según recogen los medios Bush habría afirmado "que la legislación eliminaría ''todos los métodos ''valiosos'' utilizados por la CIA", que son considerados como tortura por todas las convenciones internacionales de derechos humanos. De confirmarse estas declaraciones y si los países occidentales no responden a estas afirmaciones deberemos decir que la humanidad ha perdido una vez más el rumbo.


Sólo un criminal puede justificar la tortura, aún como mecanismo de información contra "delincuentes". La tortura como la pena de muerte debe ser rechazada por todos los países que hablen en nombre de los derechos humanos. Ya sabemos que Estados Unidos desde su nacimiento a la fecha no ha comulgado nunca con tales derechos, pero que países como los que conforman la Unión Europea, que tanto alzan la voz para gritar a los cuatro vientos que en Europa si se respetan los derechos fundamentales, no se pronuncien contra las ideas de su principal aliado, las convierte en cómplices de tal aberración humana. Ya sabemos que los fieles aliados europeos no sólo no contradicen al emperador sino que siguen sus principios. En voz baja, para que nadie sospeche que en esta paranoica lucha contra el terrorismo, se avalan mecanismos de tortura, propios de la Europa medieval, aquella que se regía bajo las reglas de los tribunales de la Inquisición.

Sobre las justificaciones de la tortura llamada eufemísticamente "el submarino" se refiere una nota de Juana Carrasco Martín reproducida por el periódico digital Rebelión en la cual dice que "El pasado 6 de febrero, Tony Fratto, el portavoz de la Casa Blanca, declaró que el waterboarding o simulacro de ahogamiento puede ser usado para interrogar a los sospechosos de terrorismo. «Dependerá de las circunstancias», dijo y las definió: «la creencia de que un ataque podría ser inminente, eso podría ser una circunstancia que uno definitivamente querría considerar». Hizo más aún, dio el nombre exacto del responsable, de quien se pudiera juzgar como criminal de guerra por ordenar la tortura: «el presidente (Bush, el hijo) escuchará el juicio considerado de los profesionales de la comunidad de inteligencia y el juicio del fiscal general en términos de las consecuencias legales de emplear una técnica en particular».

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, vetó finalmente el sábado último una ley aprobada por el Congreso y que prohibe a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) continuar utilizando técnicas de tortura en sus interrogatorios a prisioneros, entre ellas la del "waterboarding" o ahogamiento simulado.

Según recoge Telesur.Tv "en su tradicional mensaje de radio sabatino, Bush informó que no rubricó la legislación y argumentó que la ley dificultaría el trabajo de la CIA, contra quienes llamó "terroristas endurecidos". El proyecto de ley eliminaba uno de los instrumentos más terroríficos en la llamada guerra contra terrorismo, todos considerados como tortura por todas las convenciones internacionales de derechos humanos.

Pero lo que aquí llama la atención es que la Comunidad internacional, esa que suele levantar su voz a menudo para denunciar las prácticas que puedan atentar contra los derechos fundamentales en países asiáticos, africanos o latinoamericanos, no se pronuncien de manera clara y contundente contra la (im) postura de un país que en procura de sostener su propio sistema invade países, viola sistemáticamente los derechos humanos y apoya regímenes dictatoriales o mantiene fuertes vínculos con países que se sostienen por medio del terrorismo de estado. Es que después de descubrir los famosos vuelos secretos de la CIA en territorio europeo queda más que claro que Europa en su conjunto no desea contradecir a G. W. Bush y se convierte en cómplice de una civilización que ha perdido una vez más el rumbo y se ha vuelto a olvidar de la carta de Naciones Unidas sancionada el 10 de diciembre de 1948. Es que a 60 años de la declaración de los derechos humanos como valor universal, estos derechos siguen siendo letra muerta en las prácticas criminales de los países que dicen respetarlos. Con Estados Unidos a la cabeza.

Último video de Raúl Reyes antes de su asesinato a manos del ejército colombiano en Ecuador

Comenzar, eterno comenzar

Reflexiones de un día miércoles

Así, en infinitivo. Así es nuestra vida. Un eterno recomenzar. Una y otra vez. Somos Sísifo. Somos el Sísifo que carga con la piedra hasta la cima y una vez arriba la piedra cae, y nosotros caemos para cumplir con el eterno ritual de recomenzar a transportar cuesta arriba esa piedra. Nosotros cambiamos. La piedra también. Cambia también la pendiente. Nosotros perdemos fuerza. La piedra aumenta en tamaño y peso. Y la cuesta, cada vez más en pendiente. Comenzar una y otra vez. Arrastrando cada uno de nosotros su propia piedra hasta su propia montaña. Cada uno tiene su piedra. Cada uno tiene su cuesta. Cada uno su montaña. En este eterno viaje estamos solos. Nadie nos acompaña. Nadie puede acompañarnos porque todos están ocupados arrastrando sus propias piedras en sus propias cuestas hasta sus propias montañas.

¿Por qué las comunidades judías fuera de Israel no levantan su voz contra el genocidio palestino?

Mientras las comunidades judías del mundo recuerdan el “holocausto judío”, nada dicen del “holocausto palestino”. Son cómplices: callan o lo avalan.


por RK en De Igual A Igual

Publicado en REBELION / en Señales de los Tiempos

Según la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo; b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

por Rubén Kotler*

Nuevamente digo: EN MI NOMBRE NO...

Una vez más intentaré posicionarme para decir claramente que en mi nombre no se siga asesinando a los Palestinos, que no se continúe con este derramamiento de sangre que a esta altura ya debe ser tratado en las Naciones Unidas con la urgencia y eficacia que se merece, hay que decirlo y a viva voz: HAY QUE PARAR EL GENOCIDIO PALESTINO!! Las comunidades judías del mundo entero siguen siendo cómplices del asesinato de hombres, mujeres y niños en los territorios palestinos y mudas al horror del asesinato que en nombre del judaísmo se produce en Palestina, se convierten en voceras de un Estado que aplica el terror y la destrucción masiva, amparándose en la impunidad que el sistema internacional le otorga y justifican de manera injustificada un crimen de lesa humanidad que no sólo pesa en este presente, sino que impactará en la historia del judaísmo en un futuro cercano.

Siento dolor y profunda desazón de ver como mientras las comunidades judías del mundo recuerdan el “holocausto judío”, nada dicen del “holocausto palestino”, provocado por los hijos y nietos de los sobrevivientes de los campos de exterminio nazi. Hoy, como hace un año y medio vuelvo a decir: EN MI NOMBRE NO. Y no reniego como algunos sostienen, de mis orígenes judíos, sino que en nombre del judaísmo con el que también me identifico pido, exijo e imploro: No más holocaustos, no más genocidios, no más asesinatos selectivos, no más destrucción de la ya pobre infraestructura en la que viven hacinados más de un millón y medio de palestinos en la Franja de Gaza, no más confiscación de tierras palestinas, no más construcción de colonias ni muros de la vergüenza: NO MÁS HORROR, no más TERRORISMO DE ESTADO POR PARTE DE ISRAEL. Así, y con mayúscula. Que estas letras queden como grito de un ex miembro de la comunidad judía de Argentina que no acepta estos crímenes, que no quiere ni puede convalidar a un estado criminal, ciego y genocida.

Soy consciente que vuelvo a enfrentarme a la comunidad judía de mi país, a la que alguna vez he pertenecido y en la cual alguna vez actué como docente. Pero debo decir que tanto silencio de esa comunidad, y de todas las comunidades judías del mundo, ante los crímenes cometidos por Israel hacia el pueblo Palestino, me repugna. Pero este silencio cómplice tiene un motivo. Los dineros que Israel gira a esas comunidades judías, junto con el material educativo, aquel que debe enseñarles a los “buenos judíos” que Israel es su tierra por derecho divino, que el sionismo es derecho y humano (consignas que nos recuerdan a las banderas de la dictadura militar argentina) y que tanto derramamiento de sangre se justifica en el derecho de existencia de Israel, como legítimo territorio de los judíos. El gueto judío en Oriente Medio. La muralla dentro de la cual no puede ingresar nadie que no sea judío. Pero la realidad es otra. Un pueblo no puede echar raíces a costa del exterminio de otro pueblo. Esto es lo que ha sucedido en América, en Estados Unidos, en España con la expulsión de judíos y moros a la sazón de los cristianos, en Argentina con el exterminio del aborigen en la Patagonia para poblar un territorio poblado, en Turquía con el genocidio Armenio… y más, la lista lamentablemente es enorme, interminable. Cáncer de nuestros tiempos modernos, los naZionalismos inventados en el Siglo XIX por unas elites para justificar lo injustificable.

En Palestina ha significado la construcción de un estado sobre la expulsión de un pueblo que habitaba esas tierras y el genocidio posterior de la población que ha resistido el exilio. En mi nombre NO!! Y sería bueno que las comunidades judías del mundo, aquellas que predican de voces afuera el pacifismo, el amor al prójimo y la beneficencia, cuestionaran al terrorismo de Estado de un Israel que habla en sus nombres. Porque Israel habla en nombre de un judaísmo universal mientras lleva a cabo un genocidio. Comprendamos que las bombas no son inteligentes y que no es un fallo humano el que les está costando la vida a miles de palestinos tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania. Vergüenza humana. Delirio sin razón que lleva a los políticos israelíes a emprender un genocidio para fortalecer un estado de apartheid, como lo fuera Sudáfrica en los tiempos en que la minoría blanca sometía a la mayoría negra. Y las comunidades judías son cómplices. Cómplices no solo por omisión, sino, y esto es más grave aún, por acción. Porque avalan los crímenes que en nombre del judaísmo universal perpetra Israel contra la población nativa de Palestina. Una vez más quienes nos oponemos a cualquier tipo de crimen debemos alzar la voz de manera fuerte y sin titubeos: EN NUESTRO NOMBRE NO. Israel debe parar ya mismo el genocidio que está emprendiendo contra el pueblo palestino y debe comprender que en el marco del derecho internacional, los responsables tendrán que ser llevados a juicio y castigados, de la misma manera en que Nürmberg castigó a la jerarquía nazi o el estado argentino juzgó a los militares de la última dictadura.

Enlaces

La palabra "genocidio" en el conflicto israelopalestino


*He decidido publicar este artículo movido por la nueva ola de campaña contra mi persona en la que no han faltado insultos, provenientes de miembros de la comunidad judía argentina residentes en Israel.

Estos son alguno de los mensajes electrónicos recibidos por el autor de esta nota:


Rosemarie Bendahan escribió:

ruben kotler yo no se que mierdas eres ni de que mierda vienes pero si
se que por tu nom bre eres judio y por tus informes un buen renegado
ganando dinero a costa de de los demas, que verguenza llevar ese
nombre en israel te lo pueden cambiar solo por 5 shekels y llamarte
traidor u otro , nosotros los israelis no nos rendiremos nunca y
tampoco nos esconderemos bajo tierra , nosotros los israelis temo
honor, tenemos fuerzas, temos moral, y tenemos a DIOS asi que por
favor menos propaganda y empieza en volver a techuva que mejor te
valdria, porque nosotros los judios estamos estuvimos y estaremos
hasta la eternidad


Dori Lustron escribió:

Sr Kotler

Yo vivo en Israel. Soy periodista y estuve en Hebron, en Belen, en Gaza,(antes de la desconexion) en todas las fronteras del norte, anduve por la cerca de defensa. Vivo en un lugar lleno de arabes......y hablo con fundamentos El hecho que usted viniera 3 veces aca no significa nada No lei todo lo que usted dijo pero quiero aclararle algo Haaretz es un diario en el que el duenio no quiere un estado judio sino binacional.

O sea que dejemos de ser un pais judio. Me pregunto para que murio tanta gente para defender la Medinah...verdad?


Que pasa? Usted se basa en Gideon Levy o en Pappe que ya se fue de israel? Toda la izquierda progre ..Pappe hablaba solo a favor de los palestinos pero seguia cobrando el sueldo de la Universidad de haifa y apoyaba el boicot a los academicos israelies. Buen chico.
Mi hijo me decia el otro dia....los estudiantes arabes hacen manisfestaciones diciendo que son palestinos y tienen los dibujos del mapa de palestina en lugar de israel. Y todavia les damos becas....con mis impuestos....mas hajnasa no tiene compasion de nadie pero de ellos si.


Los diputados arabes en la Knesset dicen ser palestinos y no israelies y los dejan hablar...somos una democracia y de tanta libertad ya es un exceso. Tenemos al enemigo dentro del gobierno


Usted habla mucho....de lejos....no tiene NINGUN DERECHO A LA OPINION. NO VIVE ACA.

Que dijo al respecto Yediot Hajaronot?Maariv? El Jerusalem Post?
El articulo que usted manda abajo yo vi las imagenes por television y fueron todos a juicio
Es verdad que paso pero tambien es verdad que se juzgo y a pesar de los multiples problemas que tenemos LA LEY SE CUMPLE...Omri Sharon esta preso, Katzav fue destituido
PUEDA SER QUE CON UN POCO DE SUERTE OLMERT TAMBIEN
NUESTRO EJERCITO ANDUVO MUY MAL EN EL lIBANO PERO TAMPOCO ESTABAMOS PREPARADOS PARA UNA GUERRA.


iGUALEMENTE HISBOLLAH PERDIO CIENTOS DE TERRORISTAS QUE ELLOS MINIMIZARON Y LO SE DE FUENTES LIBANESAS CONFIABLES.


A MI NO SE ME PUEDE REIR COMO A SOFIA PORQUE YO VIVO EL CONFLICTO . USTED ESTA LEJOS....

EL EJERCITO ESTABA DESORDENADO PERO ESE GRAN HOMBRE QUE MURIO HOY EL GRAL DAN SHOMROM RECOMENDO ELEGIR A GABY ESQUENAZI QUE CADA SEMANA CAE DE IMPROVISO EN CADA BASE Y HOY PODEMOS DECIR QUE EL EJERCITO DESPUES DE LA MALA EXPERIENCIA PASADA ESTA PREPARADO PARA UNA CONFRONTACION.
Y el ministro de defensa es uno de los hombres mas condecorados que tuvo Israel en el Ejercito.
deje de vociferar en contra y crear mas antisemitismo. Ya lei varias veces sus mails
si quiere opinar arriesgue el pellejo y venga a poner el pecho aca.
Opinologos hay muchos y todos tocan de oido.


Sophie web escribió:

JAJAJA, Pablo, me da risa este Kotler , no lo conozco y me imagino su cara DE TERROR, JAJAJA, un tipo que le molesta tu habitual letra verde, es capaz de cualquier cosa. Es digno de ser estudiado por un congreso de psiquiatras.

En ese nimio detalle, se nota la bestia que es. No tiene asidero.

DOS COSAS:

1.- DE HABER NACIDO ANTES DEL HOLOCAUSTO Y EN EUROPA, POR MAS RENEGADO QUE FUERA, HUBIERA SIDO CONVERTIDO EN JABÓN EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACION Y HOY ESTARIA EN UNA VITRINA DEL MUSEO DEL HOLOCAUSTO Y EN ISRAEL.

2.- TIENE RAZÓN, NOS EQUIVOCAMOS. ESTE TIPO LO MAS LEJOS QUE FUÉ ES A YERBA BUENA, SI ES DE TUCUMÁN.

Y QUE ME MANDEN A LA REMILPUTA NO ME OFENDE, ES EL INSULTO DE LOS QUE NO PUEDEN DISCUTIR, LE FALTA EL MUNDO QUE NOS SOBRA A NOSOTROS.

NO TE GASTES, ESTE TIPO SE MUERDE LA LENGUA Y MUERE ENVENENADO, POR ESO ESCRIBE.

DE DONDE ES?

PARA HACER FUMIGAR LA ZONA

TENGO UNA AMIGA NO JUDIA, LILIANA GIMENEZ FREIRE, TIENE UNA TEORIA, QUE SI A TODOS LOS ANTISIONISTAS Y ANTISEMITAS LOS LLEVARAN A CONOCER ISRAEL, SE TERMINARIA ESTA PESTE.

ELLA Y SU MARIDO VIAJAN TODOS LOS AÑOS A ISRAEL Y SUS HIJOS ESTUDIAN HEBREO.

BESOTE, Sophie the worst

Ah!! tengo que encontrar un email que les dice a todos los antisemitas, que no deben curarse con cientos de medicamentos o estudios de salud, porque se lo deben a judios.

El Tucumanazo, imágenes del estreno


Uno de los agentes de la Triple A será extraditado a Argentina


Almirón es requerido por la Justicia argentina por "Genocidio"

Por RK publicado originalmente en De Igual A Igual

Al fin parecen cumplirse algunos postulados básicos de la justicia. Rodolfo Almirón, mano derecha del “brujo” José López Rega (fundador del grupo parapolicial Triple A, que operó durante el interregno de Isabel Martínez de Perón), será extraditado por España, país que eligió el criminal para esconderse. Este ex subcomisario de la Policía Federal, está acusado por los asesinatos de Rodolfo Ortega Peña, Carlos Mugica, Julio Troxler y Silvio Frondizi, entre otros y será juzgado por "delitos de Lesa Humanidad y Genocidio". En España Almirón fue guardaespaldas de Manuel Fraga, histórico dirigente franquista impulsor del Partido Popular.

El gobierno español ha dado un guiño a la justicia argentina al aprobar el miércoles pasado la extradición a la Argentina del ex subcomisario de la Policía Federal Rodolfo Eduardo Almirón Sena, acusado de cometer “delitos de lesa humanidad y genocidio” cuando era uno de los responsables de operativos de la organización de ultraderecha Triple A. El pedido de extradición había sido formulado por el juez federal Norberto Oyarbide, quien reabrió la investigación luego de que el diario español El Mundo descubriera al ex jefe de la custodia de José López Rega en las afueras de Valencia.

Almirón, cumple hoy 72 años y está imputado entre otros casos por los asesinatos en 1974 del abogado y diputado peronista Rodolfo Ortega Peña, el sacerdote Carlos Mugica, el ex subjefe de la policía de Buenos Aires Julio Troxler y el intelectual marxista Silvio Frondizi. Llegó a España en junio de 1975 acompañando en su huida a López Rega, ministro de Bienestar Social de la presidenta Isabel Perón.

El 25 de mayo pasado la sección segunda de la Sala Penal de la Audiencia Nacional había resuelto en forma favorable el proceso de extradición de Almirón cursado por la Justicia argentina. Su defensa presentó entonces un recurso de súplica, que la Audiencia desestimó el 16 de enero. La extradición sólo precisaba del visto bueno del Consejo de Ministros, que se concretó el miércoles. Cabe destacar que al ser descubierto Almirón, los organismos de derechos humanos argentinos solicitaron que el propio Manuel Fraga declarase como testigo.

La entrega de Almirón se realizará conforme al contenido, los límites y las condiciones establecidos por la Audiencia Nacional de España, que solicitó a la Justicia argentina “que si el reclamado fuese condenado, la pena máxima a cumplir será la inmediatamente inferior a la privativa de libertad a perpetuidad”, explicó el Consejo de Ministros.

Almirón será juzgado como jefe operativo de la Triple A, tal como consignan algunos periódicos argentinos, por “asociación ilícita en concurso real con homicidios cualificados y privación ilegal de libertad”, luego de un año “en situación de prisión provisional”. informó el Consejo.

El juez Federal de la causa, Oyarbide, considera que los crimenes cometidos por la Triple A son delitos de lesa humanidad, por lo tanto imprescriptibles, por haber sido cometidos desde el aparato del Estado “bajo su amparo y garantía de impunidad”. Consideró que representaron “la antesala del plan sistemático” que implementó la dictadura militar.

Hace un año era detenida también en España la ex presidenta Isabel Martínez de Perón, a la espera de ser extraditada a Argentina. El arresto de la viuda de Perón había sido ordenado por el juez federal de San Rafael Raúl Héctor Acosta, quien no la acusa por crímenes cometidos por la Triple A, sino por el secuestro y la desaparición de dos personas por parte de las Fuerzas Armadas y de seguridad durante su presidencia, cuando dictara el decreto del Operativo Independencia en el que se ordenaba a los militares “aniquilar el accionar de la subversión”.

A la Triple A se le atribuyen unos 1500 asesinatos políticos. Desde su llegada a España en 1975 junto a López Rega, Almirón frecuentó grupos de ultraderecha europeos. Acusado de participar, el 9 de mayo de 1976, en los sangrientos sucesos de Montejurra, Navarra, donde militantes de extrema derecha dispararon contra carlistas progresistas y asesinaron a dos de ellos. En 1983 se conoció que trabajaba como jefe de la custodia del dirigente franquista Manuel Fraga.

Estreno del documental EL TUCUMANAZO en Salamanca



Para ver la cobertura completa visita: El Tucumanazo.Net

La A habla para bajar las tasas



por RK publicado en De Igual A Igual

Salamanca cansada marcha a La Plaza para sacar a la facha allá. La facha mata a tasas altas. La masa cansada nada. Van hasta La Plaza. La masa jamás vaga. Llaman a las casas para marchar. Favasa va. Las cajas, las cajas!! Allá lanzan patadas, ala!! A La Plaza masa malvada, lanza lanzaratasas. Ja ja ja.

La plana jamás saca la marcha. Allá van, vagas. Vayan a trabajar para pagar las tasas. Nada. A marchar hasta Barajas. Hasta bajar las tasas, más marchas, más Plazas. Lanza cantaba: jamás pagarán tasas más altas. Más allá Lanza habla: nada, habrá tasas altas, la facha jamás paga, la masa salda las casas mal armadas. La lana, la bata. Pata a la lata, La plata mancha. La pasta Lanza! Más marchas a La Plaza. Salamanca anda, Salamanca manda. Basta ya!! Más, más palabras para cansar las marchas. Más la masa va, va. Lanza, paga!! Mandan cartas. Más las tasas jamás bajan. La vaca atada va a Canadá mandada para ganar mas plata. Bajan las almas, bajan las ganas. La masa cansada va a casa. A gacha. Mala racha. Mala pata. Lanza gana. Facha caca. Vaya macana. Taca Taca Salamanca. Hasta mañana. mamá va a amar a papá, gran alharaca. Allá van, al carnaval. Más nada. Tasa altas habrá para pagar.

Ángela Nassif, la partida de una militante imprescindible


Hay hombres (y mujeres) que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. – (Bertolt Brecht)


por Rubén Kotler publicado originalmente en De Igual A Igual

Ángela Nassif, dirigente histórica de la izquierda tucumana y argentina nos ha dejado hoy, 25 de diciembre de 2007, después de su última gran lucha, peleándole con actitud militante a una enfermedad que la encontró hace poco tiempo. Y decir que Ángela le ha hecho frente a su enfermedad con espíritu militante es decir que ha luchado, permaneciendo en la primera línea como dirigente durante toda su vida, siendo una de las luchadoras imprescindibles de nuestro país, más allá de los acuerdos o desacuerdos que uno hubiera podido tener con ella o con el partido que representó, el Partido Comunista Revolucionario (PCR).
En los últimos años tuve la suerte de conocerla en profundidad gracias a unas entrevistas que le hicimos junto a Diego Heluani con motivo de la realización del documental recientemente estrenado El Tucumanazo. Ángela fue una de las exponentes de aquella generación setentista que le hizo frente en Tucumán a la dictadura de Onganía, resistiendo la intervención por parte del dictador en la Universidad y solidarizándose con los trabajadores de los ingenios azucareros cerrados por esos años en la provincia. Fue coherente con sus ideas y convincente en su accionar. La marca registrada del PCR llevaba tanto en su nombre, como en el de Norma, su hermana, fallecida tres años atrás, la inconfundible certeza de una generación que dio su vida por transformar el mundo. Y dio el ejemplo. Era posible ver a Ángela en cada acto o manifestación del PCR, era posible verla en la primera línea, no solo apoyando a las bases sino también con el micrófono en la mano arengando las injusticias del sistema. Cuando nos enteramos de la enfermedad hace unos meses pensamos que el legado que nos dejaba era importante. Nos había pedido organizar con tiempo la proyección del documental que la tenía como una de las protagonistas destacada. Al fin y al cabo más allá de su militancia era la única mujer entrevistada que aparecía dando testimonio de lo vivido en los años de los Tucumanazos. No pudo asistir al estreno del documental el 13 de setiembre de 2007. Para aquella fecha se encontraba ya en Buenos Aires peleando con el tratamiento contra la enfermedad. Pero su empecinamiento hizo que organizáramos una proyección en Buenos Aires el 4 de octubre y la tuvo entre los asistentes, y fue una de las promotoras para que allí mismo se reviviera el debate sobre el documental, compartiendo el micrófono junto a otros entrevistados, todos militantes setentitas de aquellos Tucumanazos. Tanto Ángela como el Chino Moya, Carlos Zamorano y Juan Ferrante, habían salido de la pantalla para interactuar con los asistentes a la proyección y volvieron, todos ellos, a dar testimonio, esta vez comentando con cierta emoción las sensaciones del documental.

Visiblemente emocionada Ángela dejó su mensaje y testimonio sobre los años ’70, pero siempre con la esperanza de la lucha que la tuvo presente, mostrando que solo la unidad de los sectores populares posibilitaría conseguir cambios. Ese fue el mensaje que dejó en el documental, de la capacidad de unidad de la izquierda para enfrentar al régimen, dejando de lado las diferencias.

Y ese mensaje volvió a repetirme el seis de diciembre último, cuando tuve la oportunidad de volver a entrevistarla, esta vez para que me relatara sus experiencias como integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Tucumán, organismo que la tuvo como una de sus miembros fundantes en la provincia. Y es que la militancia de Ángela no se limitó al partido. Colaboró en cuanto pudo con los organismos de Derechos Humanos y fue una de las columnas centrales de la lucha posdictadura, en la reconstrucción de la verdad. Ella junto a integrantes de otros organismos viajaba al interior de la provincia buscando el relato de los represaliados y su tarea fue fundamental en los años de la transición para conseguir el testimonio de todos aquellos que tenían familiares desaparecidos. De las experiencias por ella narrada, puedo decir que hoy, al momento de su partida, tengo la suerte de tener grabadas y contar con su testimonio para mi próxima investigación. En ella se conjugan las experiencias de la militancia setentista sin claudicación, habiendo dejado detrás de si el espíritu de los que nunca bajan los brazos. Esto se traduce en el sentimiento que hacia ella tienen todos los militantes en la provincia. Todos hablan bien de ella. Todos la respetan y admiran, aún en las grandes diferencias. Por sobre todas las cosas porque Ángela ha sido una persona honesta, generosa y esto es valorado en el progresismo argentino. Se ha ido un 25 de diciembre. El día de navidad. Un día cargado de simbología. El día en el que la enfermedad la abatió. Pero también el día en el que quedará como uno de los íconos de esa lucha de toda la vida. Esa, que Bertolt Brecht ensalzaba y requería para hacernos dar cuenta en su poema sobre los imprescindibles. Ángela lo fue. Y su ejemplo lo será. Hasta siempre Angelita.

Cuatro años de guerra en Irak: el tiempo pasa, la muerte queda


por RK

El tiempo, ese implacable pasa y demasiado rápido a veces. Tan rápido que olvidamos lo esencial, aquello que realmente importa. Y es cuando llegan las efemérides que tomamos en cuenta cuanta sangre ha corrido bajo el puente. Y esto es literal. Porque el comienzo de una guerra es el comienzo de una catástrofe. Alguien dijo sobre las guerras que se sabe cuando comienzan pero no cuando terminan. Y la guerra que ha comenzado hace cuatro años no ha terminado. Pero en los anales de la historia deberemos remontarnos al mandato de Bush padre para darnos cuenta que la trágica guerra en Irak ha comenzado en 1991 y no el 20 de marzo de 2003.

Era tiempo de descuento. Los nervios de ver que el tiempo pasaba carcomía la conciencia del progresismo mundial. Al fin y al cabo nunca encontrarían las famosas armas de destrucción masivas. Simplemente porque no las había. No había tal fantasma llamado armas químicas, biológicas o bacteriológicas. Sólo había sed de sangre. La necesidad de descargar sobre cielo, tierra y agua irakí cuanto poder destructor fuera posible. Sólo así se podría renovar el aparato bélico de la principal industria mundial, esa que mueve decenas de miles de millones de dólares. Esa que hizo que sus dueños descorcharan un champagne cuando derribaron las torres gemelas. Porque estos señores brindaron con el derribo de cada torre. Ya se sabe. Las guerras son un fatuo negocio que produce millonarios dividendos. Claro que para que el negocio usufructúe el material bélico debe ser utilizado. Algunos dirán que fue por petróleo. Seguramente. Pero también ha sido por la necesidad del imperio de verter en algún rincón del mundo tanto hierro y pólvora producidos. No vaya a ser que queden vetustos los pertrechos militares no utilizados en Afganistán. Le ha pasado a Israel con su fracasada aventura militar en Líbano. Pero ya se sabe. La historia no cuenta las vidas humanas que se han evaporado como agua en el desierto. Sólo cuenta los miles de millones de dólares, euros o yenes que ha conseguido facturar. Es la lógica del capitalismo. Lógica del Mercado. Un fabricante de armas solo puede vender si hay demanda en el mercado, y para generar demanda deben inventarse guerras. Claro. Ahora se usan a los antiguos amigos, aquellos dictadores que antes les eran fieles servidores a la causa. Porque digamos esto sin ponernos colorados: Hussein y Bin eran amigos de los Bush. ¿Compartían asados? Seguramente. Pero ya no fueron funcionales. Quedaron tan vetustos como las armas que se necesitaban renovar. Misiles inteligentes que perdieron capacidad de reacción, que perdieron memoria. Una escena del nuevo Rambo, modelo siglo XXI: Silvester con 60 y pocos años peleando contra los Talibanes. Aquellos que defendía de la invasión soviética a comienzos de los ’80. Otra escena. Silvester se encuentra en el desierto afgano con el colega Bin. Osama le dice: ¿amigo, no te acuerdas que peleamos juntos hace 20 años contra los soviéticos y no te preocupaban nuestras ideas extremistas? Tampoco le preocupaba a Bush abuelo y padre la trágica guerra entre Irak e Irán allá por los años ’70. Sadam, el terrible dictador, era por entonces el amigo necesario para combatir la República de los ayatolas. Pero volvamos donde dejamos la narración. Como ya no sirven se les ahorca, se les persigue y se asesina a sus pueblos. Pena capital mundial. Ya se sabe.

Hace cuatro años el mundo ha vuelto a contener la respiración. ¿Cuántas torres Gemelas han muerto desde el comienzo oficial de la guerra en la Mesopotamia? Pero de eso no se habla. Por eso ni una sola marcha de repudio. O tal vez si. Porque las marchas que se han convocado desde este sábado pasado y hasta el próximo martes 20 evocan en todo caso las marchas con las que miles y miles de estadounidenses decían NO a la guerra en Vietnam. Porque fueron miles y miles. Hay que ser justos también con esto. Pero no ingenuos. Los miles que se manifiestan este fin de semana contra la guerra son insuficiente para frenar esta y las próximas guerras que vendrán. Porque ya se sabe que las próximas guerras tienen sus fechas de comienzo. Otra vez. Se sabe cuando comienzan, más no cuándo terminarán. El como también se sabe. Con miles y miles de muertos, de asesinados, ya no en los campos de batalla, sino en las ciudades donde las bombas inteligentes decidan caer. Porque para eso parece que son inteligentes. Para decir donde y a quienes asesinar. Mientras tanto la sociedad civil no debe movilizarse sólo cuando las nefastas efemérides así lo convoquen. Debe movilizarse todos los días en todas las capitales y principales ciudades del mundo, este que se alza como ejemplo de civilización. De lo contrario, los “señores de la guerra” habrán vencido una vez el sueño de ver un mundo menos violento y más pacífico, aquel que “imaginaba” Jhon Lennon, aquel que debemos reconstruir entre todos en medio de las ruinas y la sangre vertida.

¿El Holocausto es sólo judío?

por RK publicado el 17 de abril de 2007 - Publicado originalmente en De Igual A Igual.

Artículo reproducido en La Estrella Palestina y en La Voz de Salamanca

¿No debe la humanidad recordar todos los holocaustos de la historia?Los pasados. Pero también los presentes. Y decir de una vez y para siempre NUNCA MÁS.

La polémica es importante. No se trata de negar lo evidente. Pero si de revisar cuidadosamente la historia y el uso del lenguaje. No apropiarse de la tragedia para justificar una nueva. Porqué no ha sido novedoso el holocausto sufrido por el pueblo judío. Y no ha sido novedoso porque ha habido otras masacres antes, como el genocidio armenio, del que el 24 de abril se cumplirán 92 años. Y no ha sido novedoso, porque en la segunda guerra mundial junto al asesinato de 6.000.000 de judíos se le sumó un millón y medio de gitanos. Sin hablar de otros genocidios ocurridos en otras latitudes temporales y espaciales en la historia de la humanidad.

¿Quién se apropia de la historia del Holocausto? ¿Puede un pueblo hacerse dueño absoluto de un término que en líneas generales define una matanza cuyo objetivo final es el exterminio de ese pueblo o parte de él? Estas preguntas tienen cierta complejidad, pero mucho más compleja es su respuesta. Una vez un amigo me preguntó cómo era posible que los judíos hicieran lo que hacen con los palestinos, cuando habían sufrido como pueblo el holocausto. Yo no supe qué responder. En todo caso debí decir que los judíos o algunas fracciones de judíos que hoy ocupan las esferas de poder en Israel utilizan la imagen del Holocausto para convertir la retórica de la tragedia de un pueblo, en las justificaciones de una política igualmente criminal a la aplicada por el régimen nazi en la Alemania de los ’30 y ’40. Y no sólo los judíos que viven en Israel (o parte de ellos) asumen aquel discurso, sino que muchas comunidades judías (por no decir la mayoría) que habitan fuera de Israel, repiten ese discurso sin siquiera hacer un análisis de la historia de Medio Oriente.

Una nota publicada en el suplemento Radar de Página 12, el último domingo, se convierte en un llamado de atención sobre el significado del término genocidio. Se habla en concreto del Genocidio Armenio, que para algunos historiadores es el primer genocidio del S. XX. En aquella nota se dice expresamente que el genocidio armenio fue “el primero del siglo XX. Ensayo del nazismo y antecedente de lo que ha dado en llamarse la Solución Final. El permiso necesario que encontraron muchos gobiernos para ejercer su poder y eliminar a un pueblo que actuaba en oposición a sus intereses. Engranaje calculado, el plan implicaba que la masacre jamás fuera reconocida oficialmente ni mucho menos castigada: de ahí que en la actualidad aún se la siga negando desde distintos sectores, tanto en Turquía como a nivel internacional. Mientras el gobierno argentino acaba de promulgar una ley por la cual cada 24 de abril se conmemorará el “Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos” en recordación de este genocidio, la pregunta obligada es qué ocurrió con las víctimas y los sobrevivientes, dónde están los intelectuales, y quiénes levantan hoy la voz para que el horror deje de ser silenciado”.

No se niega aquí la magnitud del genocidio judío. Lo que sucede en realidad al demostrar que ha habido otros genocidios, es negarle al genocidio judío la particularidad de éste, como único, irrepetible. Ciertamente no es posible comparar un genocidio con otro. Pero no ha sido sólo el pueblo judío de la Europa de los años ’40 quien ha sufrido “la solución final”. Esto sin mencionar el crimen contra los gitanos en la misma guerra en la que perdieron la vida 6.000.000 de judíos.

Al margen de cierta discrepancia, la cuestión en todo caso es saber si la humanidad después de cada una de estas tragedias (y tantas otras que aquí no se mencionan) ha aprendido algo. En mi opinión, el hecho de ver como se desangra Irak, de ver como se asesina a niños inocentes en Gaza, Cisjordania o Líbano, o al repasar la historia reciente de países latinoamericanos como Argentina o Chile donde los desaparecidos se cuentan por miles, la humanidad poco y nada ha aprendido del dolor de tamañas tragedias. Tampoco es posible usar las tragedias pasadas para justificar crímenes de lesa humanidad en el presente. ¿En nombre de qué civilización puede arrogarse un pueblo el derecho de matar a otro, ocupar sus tierras, mandar al destierro a sus habitantes y cargarse con la más moderna tecnología bélica sobre su población indefensa? Hablo si, en el caso que me ha preocupado en los últimos años, de Israel. Y me preocupa como judío que escucha que el Estado de Israel habla habitualmente en nombre de los judíos. Porque los mismos que hoy recuerdan solemnemente el levantamiento del Gueto de Varsovia apuntan con sus metrallas a la población de los territorios palestinos. Esto, sin entrar en un debate más profundo, complejo y polémico aún, sobre la construcción de ese Estado en tierras palestinas. Me preocupa que un pueblo como el pueblo judío, al cual pertenezco, hable de memoria para mirar su propia tragedia y no sienta la más mínima vergüenza de la tragedia humanitaria que ocasiona sobre los palestinos. Pero también me preocupa la historia argentina. Porque he nacido en un territorio que se ha construido como país moderno a expensas de la población nativa, indígena, en otro genocidio conocido como Conquista del Desierto. Cuando se cumplen 64 años del levantamiento de los partisanos judíos en el gueto de Varsovia la pregunta se torna inevitable: ¿Cómo fue posible que sucediera aquello? Y si el levantamiento de los partisanos judíos se recuerda como la valiente actitud de los oprimidos contra sus opresores, ¿Porqué se cuestiona el levantamiento palestino que lucha por liberar su tierra y por terminar con la opresión a la que son sometidos en su propia tierra?

Pero instantáneamente surge otra pregunta, hoy más urgente de ser respondida: ¿Cómo es posible que Israel, que hoy recuerda el genocidio judío, cometa los crímenes que comete en nombre del judaísmo? A quienes se atreven a juzgar las políticas criminales del Estado de Israel enseguida se les califica de “antisemitas” y se les cuelga el rótulo de traidores. Pero por suerte, no son pocas las voces que le gritan a ese Estado que en nombre del judaísmo deje de asesinar y de cometer los crímenes que comete. Son muchas más las voces en el mundo entero que le piden a Turquía que revise su pasado en lo que al genocidio armenio se refiere, son miles y miles las voces que piden que los criminales de las dictaduras latinoamericanas paguen en cárceles comunes los crímenes cometidos. La revisión del pasado de los estados modernos tendrá entonces su cuestionamiento más fuerte en la construcción sobre las ruinas de los valores humanos, aquellos que han sido asesinados junto a las víctimas de tantos genocidios. De no mirar qué hemos hecho como humanidad y qué hacen algunos estados en nombre de la Civilización, tendremos que pensar que nada hemos aprendido y que la barbarie guía a nuestra especia humana. Suenan aquí hipócritas las palabras del primer ministro israelí quien en el acto en homenaje a las víctimas judías del holocausto nazi dijo que "el deber histórico" de su país es combatir la xenofobia de quienes están "cegados por el odio". La pregunta es saber donde cabe más odio cuando un ejército como el israelí, con toda la tecnología bélica de última generación, invade tierras que no son suyas, asesina a decenas de inocentes, entre ellos, mujeres y niños, no sólo en la última invasión al Líbano en la que perdieron la vida más de 1000 libaneses, sino todos los días en la palestina que se desangra por causa de las bombas israelíes. Todo acto homenaje y toda jornada de reflexión que no contemple estas cuestiones serán vanas. Si como humanidad no somos capaces de pensar en el género humano como una sola unidad y nos elevamos como pueblos elegidos en nombre de cualquier divinidad, entonces seguiremos justificando insanamente nuevos genocidios como el armenio, el aborigen en tierras americanas, el bosnio o el palestino, y seguiremos creyendo que se justifica la lógica del más fuerte. Entonces al ya sombrío futuro de la humanidad solo se le sumará más oscuridad y más interrogantes acerca del camino al que se conduce. Nadie niega el derecho de un pueblo de recordar a sus víctimas. Pero lo que indudablemente si se debe negar y hasta condenar, que esos mismos pueblos cometan los mismos crímenes que en el pasado han sufrido. Debemos entonces quitarnos la máscara que nos cubre el rostro de la vergüenza, reconocer qué hemos hecho mal, pedir perdón a la humanidad y condenar al cadalso a los culpables de tanto crimen. Es mentira que la historia juzga. Los crímenes deben ser juzgados y castigados aquí y ahora. Así como se hizo con Adolf Aichman deberán ser juzgados por ejemplo los ejecutores de las políticas genocidas contra los palestinos, los culpables del genocidio bosnio o los culpables del genocidio latinoamericano en las dictaduras que han dejado ríos y ríos de sangre. Sólo así podremos estar seguros que la humanidad comienza a enderezar su rumbo y nos quedará una luz de esperanza de saber que la convivencia entre todos es posible.

Una crítica a la idea de los Derechos Humanos en Argentina

por RK en De Igual A Igual

El 10 de Diciembre de 1948 se sanciona la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Si nos acercamos al texto de las Naciones Unidas y observamos la realidad de los países firmantes de la carta veremos el abismo que existe entre una letra que parece muerta y las prácticas estatales de aquellos países. En Argentina, país firmante de los pactos y tratados internacionales en materia de Derechos Humanos, asumirá como mandataria, Cristina Fernández de Kirchner, primera mujer elegida por medio del sistema de votos como presidenta. No es casual que se elija un 10 de diciembre para la asunción de la presidenta. Se sigue la tradición de asumir el día Internacional de los Derechos Humanos, tomando la posta del ex presidente Raúl Alfonsín, que tras la última dictadura militar asumió un 10 de diciembre abriendo camino a la llamada transición a la democracia. Una continuidad a la gestión del marido de Cristina, Néstor Kirchner, es lo que prevén algunos analistas. Por lo tanto se hace necesario, hoy más que nunca, una crítica revisión al concepto de Derechos Humanos utilizado desde la gestión oficial. Se hace necesario ver y analizar las limitaciones de una concepción que solo plantea una tibia revisión del pasado y poco más.


Inteligente jugada política en la que el presidente saliente de Argentina, Néstor Kirchner, ha “coqueteado” con los organismos de derechos humanos durante los cuatro años de su mandato. En este sentido los derechos humanos de Kirchner han estado lejos del espíritu de la Declaración Universal de la ONU. Hay que ser claros y decir que derechos humanos ha sido para la gestión “K” una simple y débil revisión del pasado, lo suficientemente limitada hasta donde los reclamos y expectativas de los organismos le aconsejaban llegar. Hay que ser claros en que los juicios que se llevan adelante en estos momentos tienen el serio déficit que no llegará a sentar en el banquillo de los acusados a ex represores menores y sólo se persigue a una cúpula reconocible que deja contentos a los organismos y no compromete la seguridad institucional desde la óptica de posibles cuestionamientos castrenses como los ha tenido el ex presidente Alfonsín en su momento. Sin embargo es posible notar en la Argentina de este 2007 que se muere, que el aparato represivo de los oscuros años de la dictadura siguen intactos apoyados de una mano de obra desocupada que actúa impunemente, desde el asesinato del docente Neuquino Carlos Fuentealba hasta la desaparición del testigo del juicio al genocida Etchecolaz, Jorge López, quien sigue sin aparecer.

Pero pisando el acelerador un poco más los derechos humanos para los Kirchner se terminan allí. Cruzando el umbral de estos juicios los derechos humanos desaparecen, se esfuman y nadie sabe de ellos. Ya no importan los derechos sociales o los derechos civiles en algunas provincias, y esto es grave. Que los organismos de derechos humanos históricamente habían levantado otras banderas sobre la defensa de tales derechos y que hoy parecen claudicar ante lo evidente. En un país que produce alimento para 300 MILLONES DE PERSONAS, que todavía haya en Argentina gente revolviendo en basurales en búsqueda de comida es una vergüenza que debe hacernos pensar de que clase de derechos humanos hablamos. Y esto no es un cuento chino. Lo he visto con mis propios ojos no sólo a través de una pantalla de televisión en un programa periodístico, sino que lo he visto con mis propios ojos caminando por el centro de la Capital argentina. Esto por no mencionar los chicos que deben trabajar arrastrando un carrito a altas horas de la noche por la ciudad de San Miguel de Tucumán u otra ciudad del interior del país, en búsqueda de basura para vender y comer. Poner el punto de mira en estos derechos humanos es tan urgente como avanzar en los juicios hacia los represores del pasado con celeridad. En Argentina lo urgente es “ayer”. Los sectores excluidos del sistema no pueden esperar otros cuatro años para que las retóricas demagógicas de los gobiernos de turnos lancen el tema social como prioritario y este quede solo en los discursos oficiales. Hay que decirlo sin ponerse colorados: en la Argentina de hoy todavía los niños se mueren de hambre. Y para estos sectores no alcanza ya con promesas electorales o discursos demagógicos. Argentina tiene con que alimentar a su población y no es posible que en regiones empobrecidas de nuestro país sigan muriendo los niños de hambre, siga habiendo desnutrición. El gobierno de la señora Cristina Fernández debe apuntar entonces y de manera URGENTE al problema re - distributivo. Mientras las mejores carnes son exportadas a precio euro, en nuestro país ciudadanos del interior de Buenos Aires van a buscar alimento en los basurales. Este es el punto clave donde los derechos humanos vuelven a tener sentido, aquellos que en el pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales, ratificado en 1966 y puesto en vigor en 1976, establece que los estados deberán buscar los mecanismos para a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales;

b) Asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en relación con las necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que importan productos alimenticios como a los que los exportan.

Argentina tiene cómo cumplir estos mandatos que vienen de pactos internacionales a los que el país ha suscripto. No es posible entonces que en este país del cono sur se sigan muriendo de hambre los niños o sus madres deban correr detrás del camión de la basura para conseguir una caja de leche. No es posible que mientras las mejores carnes argentinas parten al exterior en barcos refrigerados para ser vendidas en mercados que tienen dinero para el consumo de lujo, en nuestro país una mujer deba recorrer un basural a tan solo 30 kilómetros de la Casa Rosada para conseguir medio kilo de carne picada entre la basura porque no tiene los medios para alimentar como corresponde a sus hijos. Aquí la tarea de la nueva gestión “K” es URGENTE. Debe poner el ojo en el tema distributivo ya, cuenta pendiente de una democracia que no sólo no alimenta sino que tampoco educa, cura ni da trabajo digno. Estas fueron las promesas del ex presidente Alfonsín cuando hace ya 24 años asumía al frente del Poder Ejecutivo y trataba de convencer a la sociedad que el sistema que se abría, luego de la larga noche represiva de la dictadura, era el único posible de satisfacer aquellas demandas. Los organismos de derechos humanos acompañaron la crítica permanente desde entonces ya que entendían que derechos humanos no sólo era cuestión del pasado, sino también cuestión por la que peleaban los militantes desaparecidos para cambiar el país y transformar a su sociedad en un complejo sin diferencias sociales. Aquellas banderas de los derechos humanos sigue tan y más vigente aún hoy que en los años ’60 y ’70. Argentina tiene con que dar vuelta la situación. Hace falta decisión política, voluntad de cambio y coraje para enfrentar a la oposición. En este sentido imagino una continuidad de modelo durante la gestión de Cristina Fernández. Seguirá coqueteando desde lo discursivo, pero en la práctica poco y nada cambiará en un país en el que los derechos humanos se han quedado en el pasado. Ojalá me equivoque. Ojalá dentro de cuatro años deba hacer un mea culpa y pedir perdón por la incredulidad que hoy me embarga. Pero las señales son claras. Las ha dado Néstor Kichner. Las han acompañado los organismos de derechos humanos. El cambio lo reclaman grandes sectores sociales. Los históricamente excluidos. Derechos Humanos sí. Pero para todos. De lo contrario seguiremos viviendo en un sistema que se enaltece de ver a sus mandatarios asumir un 10 de diciembre evocando la declaración universal de la ONU, pero olvidando en el pleno ejercicio de su poder la letra escrita, firmada y ratificada por el Estado argentino y amparada en nuestra constitución nacional.

Elecciones y después…

Todo seguirá igual el lunes en Argentina


A horas de la asunción de la nueva presidenta de Argentina reproduzco un artículo publicado horas antes de los comicios del 28 de octubre de 2007 en De Igual A Igual

por RK

Horas de reflexión les llaman. Momentos previos a la elección de un presidente en que se vive con cierta incertidumbre en Argentina. Que se eligen diputados. Que nadie o casi nadie sabe quiénes son los candidatos. Apatía en las calles. ¿Apatía al sistema? Me pregunto por lo bajo. Y el lunes siguiente ¿Qué? Seguirá subiendo el pan, la papa y la leche. Los pobres seguirán siendo entonces cada vez más pobres. Los ricos seguirán incrementando sus riquezas. Entonces estas elecciones no habrán servido para nadie. Todo eso pienso mientras se me ocurren algunas imágenes macondescas de un país que vive la crisis eterna. Crisis de estructuras dice el marxismo. ¡Y cuánta Verdad! Gane quien gane mañana perderán los de siempre. Los nadies. Que como diría el escritor uruguayo Eduardo Galeano, valen menos que la bala que los mata.

Y nos machacan. Hay que ir a votar. Hay que elegir responsablemente. Hay que ser un ciudadano responsable. Pero quienes esto afirman son los grandes medios masivos de comunicación que intentan educar al pueblo. Domesticarlo como se domestica a un perro. Al fin y al cabo los candidatos con más posibilidades de ocupar un cargo son sponsoreados por las mismas empresas que controlan esos medios masivos. ¿Sabe qué? En De Igual A Igual, medio donde tengo la libertad de escribir lo que quiera le digo al lector: HAGA LO QUE QUIERA. Lo que sienta. Pero antes de escuchar los consejos de un canal de TV o una radio escuche a su interior y reflexione. Reflexione críticamente ¿Cree de verdad que después del domingo de resurrelección algo va a cambiar en Argentina? Yo no lo creo. O mejor dicho si lo creo: se seguirán profundizando las desigualdades. Porque seamos claros. Los Principales contendientes nos prometen más capitalismo. Está claro. Una Argentina del primer mundo solo puede ser capitalista. Y esto créame solo trae más desigualdad. ¡Qué no! Replican los medios. Que algún día estaremos mejor. Pero los pobres de Argentina no pueden seguir esperando otros 500 años para estar mejor. No pueden seguir enterrando a sus hijos que mueren por desnutrición en un país que produce alimentos para 300 millones de personas. Mañana votamos. Mire usted: solo iré a votar para evitar esos líos que dicen que uno puede tener por no ir a votar. Porque vaya sistema democrático donde lo obligan a uno ir a votar. Es que el sistema no confía en si mismo para darnos la libertad de elegir si ir o no a votar sin coacción, castigo o sanción. Y créame, me lo ha dicho un amigo que nunca ha ido a votar: NO PASA NADA, aún con la ley de obligatoriedad. Es que son muchos, y parece que cada vez más los que no van a votar. Los apáticos que no creen en nadie. Pena que un sistema que se hace llamar democrático genere indiferencia en sus ciudadanos ¿No lo cree el lector? A ver. Tratemos de repasar el nombre, solo el nombre (no busque propuestas porque no las encontrará) de los catorce candidatos a presidentes. Si, son catorce ¿No lo sabía? Va a votar mañana sin saber que hay catorce candidatos para ocupar el sillón de Rivadavia… vaya sistema que no nos comunica quiénes son los candidatos para ocupar el sillón presidencial. O los sillones legislativos de la máxima cámara de representantes del país. Aquí el punto: como puedo votar a quien no conozco. Y si voto a quien si conozco ya se que desde el lunes se mantendrá este sistema. Por eso no puedo votar. Porque a los que no conozco no los conozco, y a los que conozco mantendrán este sistema que conozco. Y créame señor lector: es un sistema injusto. Que crea injusticia. Como la viene creando hace más de un siglo. Desde que la patria es patria. Insisto. Este sistema no se cambia con una elección. No. No y definitivamente tampoco con LAS BOTAS DE LOS MILITARES. Es que ya se cuál es su razonamiento. El mensajero sugiere que no se vote mañana. El mensajero está pidiendo las botas en vez de los votos. Y créame que no. Y entre las botas y los votos sin dudas me quedo con los votos. Pero razón tiene el refranero popular que nos dice que si votar sirviera para algo ya estaría prohibido. Como lo hicieron tantos golpes militares en nuestro país. Ahora si estos votos no permiten cambiar el sistema pues tampoco me convencen estos votos. Botas no. Pero definitivamente (estos) votos tampoco. Después del lunes vendrán los análisis de siempre. Esos que nos vienen acompañando desde 1983, desde que el país no ha dejado de votar. Y ya imagino las editoriales de esos medios de comunicación de los que le hablaba más arriba. Y los imagino porque los conozco. Pierda cuidado lector. La historia nos enseña que es posible cambiar este estado de cosas de un país rico con un pueblo empobrecido. Pero insisto. Esta realidad no será modificada mañana con su voto. Ni el lunes, cuando comiencen a entrevistar por radios a los ganadores.